domingo, 24 de mayo de 2009

Falsas apariencias

Nuestra vida diaria no es el fondo del mar, pero podría serlo...


EL ETERNO DILEMA

Lo que los antiguos griegos llamaban mimesis (la imitación de la naturaleza) ha sido-escribe Gombrich- una “tarea difícil” en el Arte.
Sus detractores han alegado que la fidelidad a la naturaleza no es más que una quimera, un vulgar error, pues no existe ninguna imagen que sea igual que la naturaleza. Los artistas del Renacimiento pasaron largo tiempo intentando eliminar lo que Alberto Durero denominaba
“falsedad”en la pintura.

En la actualidad, sigue latente la polémica. Para algunos hacer arte es cuestión sencillamente de habilidad, poner en marcha artificios del engaño. Para otros, el ARTE ,el que se escribe con mayúsculas, no es otra cosa que poder evocador.

Nuestro maravilloso potencial generador de imágenes se está atrofiando.

Para poner remedio bastaría retomar los juegos infantiles de antaño. Aquellos en los que una simple escoba de cocina era suficiente medio de transporte para emprender un viaje interestelar.

Cuando vuelvo a la superficie tras una intensa inmersión en el azul lleno de formas insospechadas y brillantes colores no dejo de seguir sintiendo ese apabullante espectáculo que ha quedado impreso para siempre en mi cerebro.
No hace falta cerrar los ojos para volver a recordar la sensación de ingravidez, el ruido de la propia respiración.Puedo incluso llegar a olvidarme de que estoy sentada en el asiento de un vagón de metro.

A propósito de esta reflexión os dejo con un interesante video de Sir Ken Robinson que espero os guste. Lleva el sugestivo título de:

¿Matan las escuelas nuestra creatividad?



Feliz inmersión.
Bio

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